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Deshidratación: Mitos y Realidades

Deshidratación, mitos y realidades

Siempre recomendamos beber mucha agua, quizá un vaso de agua en cada comida y otro vaso o más entre comidas. Si no se puede beber el agua natural (Lo cual es lo más recomendable) puede ser café o té sin azúcar (Pero no bebidas alcohólicas o bebidas endulzadas).

Empecemos con algunos datos acerca del agua.

  • El agua es la substancia más importante que consumimos.
  • Puedes sobrevivir hasta 2 meses sin comida, pero sin agua, sólo sobreviviríamos hasta 7 días.
  • El agua constituye un 75% del peso de un infante y 55% del peso de una persona adulta.

La células del cuerpo no funcionan sin agua, y el cuerpo humano ha evolucionado su sistema para controlar su necesidad de agua en una variedad de situaciones. En la mayoría de los casos, la sed es la señal más confiable de que se necesita más agua. El trabajo principal de los riñones es expulsar el agua suficiente para mantener las células hidratadas. Sin embargo, contrariamente al mito, el hecho de expulsar orina oscura no significa que estés deshidratado o tenga concentración por no haber tomado agua, la orina se puede teñir al consumir comidas como espárragos, moras y betabeles. 

Otro mito popular es que el agua contribuye a humectar la piel, prevenir arrugas y dar brillo al rostro, tan solo con beber 8 vasos de agua al día. Beber mucha agua no mejora la piel de las personas que están bien hidratadas.

La buena hidratación protege contra las piedras en el riñón y hay evidencia de que evita la constipación y reduce el asma a causa del ejercicio. Además puede proteger de enfermedades vasculares como embolias, ritmo cardiaco elevado y de presión baja, el agua es especialmente importante en personas con diabetes.

Aunque la importancia del agua es vital, no hay una línea que establezca cuánta agua se necesita al día. La cantidad de agua es afectada depende de lo que las personas consuman, su peso y su nivel de actividad, inclusive el entorno donde viven.

El Instituto de Medicina de Carolina del Norte en EU, el cual da recomendaciones acerca de la cantidad de nutrientes que necesitamos, dice que el consumo adecuado de agua va desde los 700 mililitros, para recién nacidos, hasta 3.8 litros para mujeres durante el periodo de lactancia. Aún así dice que puede haber individuos que estén a niveles adecuados de hidratación con un consumo menor al que se mencionó. 

El Instituto también dice que toda clase de líquidos pueden contribuir a las necesidades de agua de una persona, incluyendo bebidas como té, café, jugos, refrescos y agua natural, así como la humedad que contienen alimentos como frutas, vegetales, sopas e inclusive carnes. De hecho, estima que la humedad de la comida cuenta alrededor de 20% del consumo típico de agua de una persona.

Aunque el Instituto incluye jugos y refrescos como fuentes potenciales de hidratación, estas bebidas se han convertido en un problema nutricional en las últimas décadas.

Tampoco es bueno excederse, ya que excederse en la hidratación tiene sus riesgos; corredores de maratón y otros atletas han fallecido por beber más agua de lo que los riñones pueden procesar en un tiempo determinado, lo cual lleva a que las células se hinchen, y que bajen los niveles de sodio en la sangre y otros electrolitos. Al mismo tiempo una mala hidratación puede contribuir adversamente a la concentración, tiempos de reacción, arrendamiento, memoria, carácter y razonamiento, además puede causar dolores de cabeza, fatiga y ansiedad.

Fuentes: The New York Times / North Carolina Institute of Medicine