Descripción
Carbón activado mineral bituminoso granular
El carbón activado mineral Gama B, es un carbón activado utilizado para el tratamiento de aguas superficiales y potables. El carbón mineral activado bituminoso reduce las impurezas del agua y puede utilizarse en las plantas de tratamiento de agua para disminuir los contaminantes orgánicos y pesticidas que aparecen en el agua.
Gama B entrega resultados medibles en plantas de tratamiento. Apto para tratar agua potable destinada a consumo humano, conforme a NSF/ANSI 61. Su distribución de poros mejora la adsorción de compuestos orgánicos de distinto tamaño. En operación, ayuda a reducir color y olor. También ayuda a bajar el consumo de oxidantes al disminuir precursores orgánicos.
Aplicaciones de carbón activado mineral bituminoso:
- Tratamiento terciario de aguas residuales.
- Tratamiento de agua potable.
- Disminución de cloro del agua.
- Tratamiento de aguas superficiales de ríos, norias, lagos y pozos no profundos.
- Retención de contaminantes orgánicos en productos líquidos.
- Disminución de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS).
Tratamiento terciario de aguas residuales
El uso de carbón activado bituminoso en el tratamiento terciario es fundamental para alcanzar los estándares más estrictos de vertido o reutilización. Actúa como una barrera final de pulimento que disminuye la Demanda Química de Oxígeno (DQO) residual y compuestos orgánicos persistentes que los procesos biológicos no lograron degradar. Su estructura formada por una amplia gama de poros es ideal para adsorber moléculas complejas, garantizando un efluente de alta calidad para riego industrial o recarga de acuíferos.
Tratamiento de agua potable
En la potabilización, este carbón es la solución estándar para mejorar las propiedades organolépticas del agua. Su alta capacidad de adsorción disminuye eficazmente los compuestos responsables del mal olor y sabor, como la geosmina y el MIB (2-metilisoborneol). Al ser un material de origen mineral con alta dureza, ofrece una excelente resistencia al desgaste durante los retrolavados, asegurando un suministro de agua segura y agradable para el consumo humano durante largos periodos de operación.
Disminuir cloro del agua (decloración)
A diferencia de la adsorción física de orgánicos, la disminución de cloro mediante carbón activado funciona a través de una reacción química de reducción. El carbón actúa como un catalizador que convierte el cloro libre en iones de cloruro inofensivos. El carbón bituminoso es especialmente valorado en esta aplicación por su cinética de reacción rápida, protegiendo así las membranas de ósmosis inversa y otros equipos sensibles de la degradación oxidativa causada por el cloro.
Tratamiento de aguas superficiales
Las fuentes de agua como ríos, lagos y pozos someros, suelen estar expuestas a contaminantes estacionales como pesticidas, herbicidas y materia orgánica natural (NOM). El carbón activado mineral bituminoso destaca por su versatilidad para tratar estas variaciones, reduciendo eficazmente los precursores de trihalometanos (THMs) y otros subproductos de la desinfección.
Retención de contaminantes orgánicos en productos líquidos
Más allá del tratamiento de agua, este carbón se utiliza en procesos industriales para la purificación de productos líquidos, como soluciones químicas o de grado alimenticio. Es altamente eficiente en la remoción de trazas de aceites, grasas y solventes disueltos que pueden afectar la pureza o el color del producto final. Su distribución de poros equilibrada permite atrapar una amplia gama de pesos moleculares, lo que lo convierte en un agente de purificación versátil en la industria de procesos.
Disminución de sustancias PFAS
La remoción de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) representa uno de los mayores retos ambientales actuales debido a su persistencia. El carbón activado bituminoso ha demostrado ser una de las tecnologías más efectivas (BAT – Best Available Technology) para capturar estos “químicos eternos”. Gracias a su afinidad química y estructura porosa, logra reducir las concentraciones de PFOA y PFOS a niveles de partes por trillón (ppt), protegiendo la salud pública y el medio ambiente de estos contaminantes emergentes.
Certificación NSF (seguridad en alimentos y bebidas)
Su certificación NSF/ANSI 61 garantiza un material libre de contaminantes extraíbles, asegurando la total inocuidad en la producción de alimentos y bebidas. Es la garantía de pureza necesaria para cumplir con los estándares de salud pública más exigentes.
Versatilidad
Su estructura porosa equilibrada ofrece una versatilidad superior, permitiendo un desempeño óptimo en la potabilización de aguas superficiales, en el tratamiento terciario de aguas residuales y en algunos procesos industriales. Es la solución ideal para remover simultáneamente una amplia variedad de contaminantes orgánicos de distintos pesos moleculares.
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Gama B se fabrica a partir del carbón mineral bituminoso. Cuidadosamente seleccionado para lograr la formación de una amplia gama de poros durante su activación, cuyo diámetro está en su mayoría entre 0.1 a 100 nanómetros. El tamaño de sus poros le permite alojar una diversidad de contaminantes orgánicos que se encuentran disueltos en el líquido a tratar.
Esta característica hace de Gama B el carbón ideal para el tratamiento de aguas residuales terciarias, puesto que puede adsorber contaminantes de gran tamaño molecular como las moléculas de color, y también pequeños como las moléculas de olor. Sin embargo, Gama B también puede usarse para la potabilización de agua, la purificación de otros productos líquidos y muchos otros procesos específicos.
Carbón activado para tratamiento de agua.
Tiene una gran capacidad de adsorción que lo hace muy adecuado para la reducción del color, el olor, la turbidez y otras impurezas presentes en el agua. Las características físicas y químicas únicas del carbón activado mineral bituminoso lo han convertido prácticamente en la única opción para las aplicaciones de tratamiento de aguas superficiales.































